Jueves , 22 Junio 2017

Sacramentos de iniciación

Los sacramentos de iniciación son 3 de los 7 sacramentos de la iglesia católica y corresponden a todos los momentos importantes del católico en la vida cristiana, dan nacimiento y crecimiento, curación y misión a la vida de fe de los cristianos.

En esta oportunidad nos enfocaremos en los sacramentos de iniciación que son los que llevan a todos los cristianos en común.

Estos son:

1. El sacramento del bautismo:

Bautizar viene de la palabra griega sumergir. Al sumergirse o bautizarse los hombres renacen del agua y del Espíritu para entrar en el Reino de Dios.

El bautismo es un sacramento de iniciación común a todos los cristianos. Este sacramento vale de una vez  y para siempre, no puede revocarse ni retirarse.

El bautismo borra el pecado original, perdona los pecados, nos hace hijos de Dios, hermanos y hermanas de Jesucristo.

El bautismo es un comienzo, un don de Dios que hemos de hacer fructificar durante toda nuestra vida.

Niños y adultos pueden ser bautizados.

El bautismo se realiza sumergiendo tres veces o derramando tres veces agua sobre la cabeza mientras el celebrante dice “Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo“.

El bautismo es realizado por el Obispo, sacerdote o el diacono. En caso de necesidad grave, cualquier persona, incluso no bautizada, puede bautizar si tiene la voluntad de hacer lo que hace la iglesia cuando bautiza.sacramento de iniciación

2. El sacramento de la Confirmación

El sacramento de la Confirmación nos concede una efusión especial del Espíritu Santo, como la que recibieron los apóstoles el día de Pentecostés. Este sacramento es necesario para la plenitud de la gracia bautismal. En la confirmación, el Obispo impone las manos a los confirmandos e implora para ellos el don del Espíritu Santo. Después unge la frente del confirmando con el santo crisma y le dice: “Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo“. Le marca así con el sello del Espíritu de Dios, para que se reconozca a quien pertenece el cristiano. Los confirmandos renuevan las promesas del Bautismo.

Al igual que el Bautismo, la Confirmación imprime también en el alma un carácter espiritual, un sello indeleble. Por eso, este sacramento sólo puede recibirse una vez. Este carácter nos abre todavía mas a la acción del Espíritu que habita en nosotros; incrementa nuestra relación con el Padre y nos da luz. Fuerza y amor para vivir la vida de Jesús y dar testimonio de él a través de todo nuestro ser y actuar.

3. El sacramento de la Eucaristía

El sacramento de la Eucaristía es el centro y el corazón de la liturgia de la Iglesia católica, porque es en este sacramento en el que se cumple día a día el encargo dado por Jesús a sus apóstoles cuando les dijo: “Haced esto en conmemoración mía”.

Al comulgar el Cuerpo y la Sangre de Cristo, los cristianos se unen personalmente a él. Al recibir el mismo pan, que es el Cuerpo mismo de Cristo, los cristianos se unen los unos a los otros de la manera mas profunda e intima posible.

La santa misa o la eucaristía se divide en cuatro partes y los estudiaremos mas a fondo en un próximo artículo.

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada. Required fields are marked *

*